Hace 2 semanas ya que volvimos de vacaciones. Fuimos a casa de mis abuelos en Donosti, el viaje, ya sabéis, como siempre, no me gustan, pero esta vez fuimos de noche, por el calor y eso. Me volví a poner malito, ala, medicina otra vez, pero como siempre con la resistencia conveniente para luego recibir premio.
La abuela se porta bien, me da chuches de vez en cuando, jejej, que es lo que me gusta, pero aún ya sabe como engañarme para que me meta en casita, cachissss, que siempre me la cuela....
Lo he pasado bien, he investigado en la terraza, que tiene un suelo diferente, he subido escaleras, lo chungo es bajarlas, me han perseguido por la casa, jeje y hasta el abuelo me ha dado chuches.
Un días vinieron muchas personas, comida de familia dicen, yo estube en mi casita en mi rinconcito que desde allí no se oye nada y de vez en cuando caían cosillas.
Después de muchos días, otra vez coche, esta vez a casa de los abuelos de León (que ya me aprendí los nombres, jeje). Los abuelos no estaban, asi que me he podido pasear trankilamente por la casa, incluso pegar botes en la alfombra del salón que es parecida a la de Donosti. Aquí estuvimos pocos días, pero bien, los oídos no me han dolido para nada, solo he dejado algún que otro regalito, pero me los han descubierto.
A los pocos días otra vez al coche, y para casa, ahhhhhh, ya tenia ganas de mi balcóncito, mi cojincillo y mis sofás, jeeje.
sábado, septiembre 20, 2008
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